11/18/2010

Una fotografia, un poema de Jonas Vergara y la musica de Gonjasufi

Hola !

Esta semana, tengo el immenso honor de presentaros una colaboracion artistica con el poeta colombiano Jonas Vergara tambien conocido como " Hijo de la Maquina ". La fotografia del cantante Gonjasufi viene de mi otro blog http://juancarloshernandezjazzphotographer.blogspot.com/

Espero les gusté

Juan Carlos

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Onda

Un poema

Tomando como punto de partida una fotografía de backstage de Juan Carlos Hernández, este poema pretende dimensionar la música detenida en el instante, captada magistralmente por el fotógrafo y presente en el álbum A Sufi and A Killer de Gonjasufi, maestro de yoga residente en San Francisco-California.



Un poema.
Una imagen.
Un sonido.


El alma.

A Sufi and A Killer
Gonjasufi

Un poema de Hijo de la Máquina basado en el trabajo fotográfico de Juan Carlos Hernández

Cenital

Opacidad
Latente
Desplazándose entre multiversos

Contraluz
Detiene
Infructuosamente
La fuga
del
Bucle

Pareidolia
El movimiento del Golden Gate
en la flor de loto
Celebrando
un orgasmo emanado en cantonés

Trémola barcarola
Naufragando en el olvido
Oxímoron del que florecen sus labios


Wah Wah


Acompasando la lluvia
Melancolía de avatares agotados
Surgiendo
en cada parpadeo
Sueño de dos hombres
enlazados
a través del diafragma

La luz negra

Nota

El poema nace de un viejo anhelo: verter la musicalidad en un formato de la palabra. Desde que existe la poesía escrita, ese es el anhelo clásico. El canon. En cada lengua del hombre y la mujer, la poesía es escrita con ese anhelo. De ahí la rima, el ejercicio de sílabas coincidentes. Hay oportunidades felices, otras no tanto. Y en la desesperación, han surgido monstruos de la razón poética. También el anhelo se vuelve prejuicio. Y rasero. Cuánto ha tardado el reconocimiento al haedo contemporáneo, aquel que rima y canta, utilizando los sonidos de su cuerpo. Cuánto de desconocimiento hay en seguir con atención los poemas que componen los poetas de la calle. Sin embargo, la poesía es el pulso del lenguaje, y cuando se considera un solo punto, se tiende a olvidar el mapa.

La verdadera musicalidad del poema nace de su estructura. De la conjunción entre palabra, imagen y estructura. Ese es el paradigma que ha venido sosteniéndose desde el siglo pasado. Un movimiento democrático contrario al dogma de la fonética del verso, que marchita al poema. Aún así las personas persisten en dar la espalda, en seguir construyendo estrofas, en buscar una música que coincida con los sonidos vocálicos o consonánticos. Hay miedo al balbuceo. Hay miedo a la fragmentación de la sílaba, a la “atomización” del sonido.

El título de este poema remite a la acústica y a la óptica, elementos presentes en la materia con la que se escribió. A Sufí and A Killer, un álbum de un profesor de Yoga que ha terminado siendo un fenómeno global precisamente por no caer en el lugar común del mantra y el orientalismo amalgamado al trip hop y al exotismo.

Lleno de capas, distorsiones, sampleos, reta al oyente a participar de un viaje espiritual eléctrico en el que la ascensión se alcanza tras sucesivas y atentas escuchas transformadoras. En especial, este poema debe mucho a Stardustin, el corte 7 del álbum (¿Álbum? ¿Corte? ¿Trabajo?...cuando se habla de MP3 y de archivos compartidos peer to peer aún no hemos encontrado las palabras icónicas para describir con precisión lo que escuchamos en nuestros dispositivos) Stardustin funciona muy bien para un ambiente de hiper-excitación. La voz de Gonja entra y sale en 2 minutos. La voz de Gonja encortinada por guitarras distorsionadas que acaparan todo el espectro sonoro para concluir en un silencio eléctrico mientras buscas el hilo de una narración que no es lineal. Es una pieza axial de todo el MP3 por lo que inaugura y lo que concluye.

También debe a la óptica. El ambiente que capta la fotografía de Juan Carlos nos pone frente al mago del scratch y la programación. Al marginal de San Francisco.
La luz juega un papel importante en la textura de la imagen: entrevemos el dreed y hace que podamos tocar a Gonja, preguntarnos qué vería el hombre frente a la cámara. Y la respuesta, elusiva, nos transforma. Nos hace evidente la trayectoria de este hombre, genera una necesidad profunda de contemplarlo fijamente.

El trabajo de Juan Carlos como fotógrafo es maravilloso. Seguir sus blogs es un ejercicio de visión: en ellos condensa su pasión por el jazz y también por la figura humana, detenida en el instante de la ejecución. Los que lo seguimos a través de las redes sociales, nos sorprendemos con la erudición que despliega con generosidad y estamos a la espera de contemplar, nunca mejor que antes, los movimientos de sus Estelas de Jazz, su último libro.

Y para concluir, este poema debe mucho a las redes sociales. En algún punto de esa cartografía virtual y digital fotógrafo y poeta se conocieron. Gracias a la foto de este poema se entabló un diálogo que hoy presenta un fruto verbal.


Si algo hype está sucediendo es acá, en la red.

HIJO DE LA MÁQUINA
Noviembre 2010

Jonás Vergara, poeta colombiano, sostiene un laboratorio de poesía denominado HIJO DE LA MÁQUINA del que extrae el heterónimo con el que firma este poema y en el que mayoritariamente ha publicado su producción poética, también agrupada en varios libros de poemas puestos a disposición de los cibernautas en issuu Esta colaboración para el blog de Juan Carlos Hernández nace de afinidades electivas presentes en el trabajo de ambos
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